Postres, Recetas
Dejar un comentario

Una bomba cítrica en la boca

El bizcocho de limón es un clásico (y muy básico) de la cocina tradicional. Con harina, huevos, azúcar, mantequilla, levadura y, cómo no, un yogurt de limón se alegran las meriendas de domingo de cualquiera. Un gozo por su sabor, la rapidez y sencillez en su preparación.

Pero hoy vamos a preparar este bizcocho de limón y tomillo que es una verdadera explosión cítrica en la boca. ¡Boom! Las glándulas salivares no paran de trabajar. Nigel Slater, dice que “cuando este bizcocho está en casa, no puedo dormir”. No me extraña en absoluto. Confieso que cocinarlo fue un placer, los aromas del tomillo y el limón son un regalo en cualquier cocina, y ese jarabe, clave del intenso sabor de este bizcocho, preparado a base de azúcar de caña, zumo de limón y tomillo, me tenían obsesionada.

En este video, del paso a paso de la receta (en inglés), Slater se deshace en su elaboración. Aviso: una vez que ves un video y una receta de este “cocinero que escribe” inglés sentirás la llamada de la selva, de la cocina y no podrás parar.

No suelo hacer postres por aquello de tener que medir las cantidades pero tenía ganas de preparar algo para una reunión familiar muy especial. Cuando salió del horno estaba ansiosa por que lo probaran y pudieran disfrutarlo tanto como yo haciéndolo.

Como uno siempre quiere liarla antes sus comensales, márcate esta receta y acompáñalo de un té verde rico y digestivo, que no le quite protagonismo. De ahí todos, directos a la gloria.

Para el bizcocho

200 gr mantequilla

200 gr azúcar de caña

100 gr harina

1 cucharadita levadura en polvo

100 gr almendras molidas

4 huevos

ralladura de 2 limones

1 cucharadita hojas de tomillo

Para el jarabe de limón

4 cucharadas azúcar de caña

el zumo de 2 limones grandes

1/2 cucharadita de hojas de tomillo

Imagen 23

¿Cómo lo hacemos? 

  • Mientras que preparamos toda la masa vamos a poner el horno a calentar a unos 160 grados.
  • Mezclamos la mantequilla (del tiempo) y el azúcar de caña hasta hacer una pomada suave y oscura (el color lo da el azúcar de caña y ya empieza a oler genial). Si nos ayudamos con la varilla de la batidora, mejor, conseguiremos eliminar la mayor cantidad de grumos de la mantequilla.
  • Por otro lado, tamizamos la harina y la levadura para dejarla fina y sin posibles grumos. Añadimos la almendra molida que le va a dar mucha consistencia  a nuestro bizcocho.
  • Batimos los huevos. No hace falta separar la clara de las yemas, pero para que quede más esponjoso empezamos con las claras con fuerza y después las yemas. Una vez batidos se lo vamos añadiendo, poco a poco, a la pomada de mantequilla y azúcar.
  • Vamos a sacar todo el aroma del limón y el tomillo haciendo un majado con la ralladura y las hojitas que posteriormente añadiremos a la pomada junto con la mezcla de la harina, levadura y almendras.  Lo homogeneizamos todo muy bien y lo volcamos a un molde con papel vegetal para hornear.
  • ¡Al horno unos 45 ó 50 minutos!
  • Mientras horneamos,  vamos a preparar ese jarabe que va a darle esa intensidad. A fuego lento ponemos el azúcar junto con el zumo de limón y el tomillo, removemos para que el azúcar se disuelva y dejamos infusionar con el tomillo.
  • Si al meter un palillito o cuchillo en el bizcocho sale limpio, nuestro bizcocho está listo para sacarlo del horno y bañarlo con nuestro jarabe viendo cómo caen las hojitas de tomillo que ayudarán a decorar.
  • Ahora solo queda esperar a que se enfríe y a esperar ansiosos esa explosión cítrica en la boca.
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s